Kazimierz, el barrio bohemio de Cracovia
Kazimierz, el barrio bohemio de Cracovia
A orillas del Vístula se encuentra Kazimierz, uno de los barrios con más personalidad de Cracovia. Antiguamente fue una ciudad independiente —fundada en el siglo XIV— y durante siglos convivieron aquí las comunidades cristiana y judía. A finales del siglo XV se estableció en la zona un barrio judío que llegó a convertirse en uno de los grandes centros de la vida judía de Europa.
Hoy, pasear por Kazimierz es descubrir una mezcla fascinante de historia, patrimonio, cultura, gastronomía y ambiente urbano. Sus calles estrechas, antiguas sinagogas, patios interiores, cafés y restaurantes hacen que sea uno de los lugares imprescindibles de cualquier viaje a Cracovia.



Un paseo por la historia judía de Kazimierz
La mejor forma de conocer el barrio es recorrer sus calles sin prisa y detenerse en algunos de sus principales lugares históricos. Una de las zonas más emblemáticas es Szeroka, que durante siglos fue el corazón de la comunidad judía. La calle conserva varios edificios históricos y algunas de las sinagogas más importantes del barrio.
Entre ellas destaca la Sinagoga Vieja, construida entre finales del siglo XV y principios del XVI y considerada uno de los edificios de arquitectura judía más antiguos conservados en Polonia. Actualmente alberga una exposición del Museo de Cracovia dedicada a la historia y la cultura de los judíos de Cracovia.
También merece la pena acercarse a la Sinagoga Remuh y al antiguo cementerio situado junto a ella, además de las sinagogas de Tempel, Kupa, Isaac y la Sinagoga Alta. El conjunto permite comprender la importancia que tuvo Kazimierz como centro religioso y cultural.

De las sinagogas a las calles de moda
Kazimierz no es únicamente un barrio histórico. En las últimas décadas se ha convertido también en una de las zonas más animadas de Cracovia, especialmente alrededor de las calles Józefa, Miodowa y Plac Nowy. Antiguos edificios, cafés, galerías, tiendas independientes y restaurantes conviven con el patrimonio histórico del barrio, creando una atmósfera muy particular.
Una parada imprescindible es Plac Nowy, una de las plazas más conocidas de Kazimierz. Es un buen lugar para hacer una pausa, tomar algo o probar uno de los clásicos zapiekanka, una especie de baguette de pan cubierta y gratinada que se ha convertido en una de las comidas rápidas más populares de Cracovia.
Kazimierz y La lista de Schindler
La historia más reciente del barrio está inevitablemente ligada a la Segunda Guerra Mundial y a la persecución de la población judía de Cracovia. Aunque el gueto creado por los nazis se encontraba al otro lado del Vístula, en el actual barrio de Podgórze, muchas visitas combinan Kazimierz con los lugares relacionados con la ocupación alemana y con la película La lista de Schindler.
Una buena opción es realizar una visita guiada por Kazimierz y continuar hacia Podgórze, siguiendo algunos de los escenarios y lugares relacionados con la historia de la comunidad judía de Cracovia y con Oskar Schindler. Entre las propuestas turísticas actuales se incluyen recorridos por las antiguas calles del barrio judío, visitas a sinagogas, el puente Bernatka y el antiguo gueto de Podgórze.
Un barrio para disfrutar también de su gastronomía
Después de recorrer sus calles, Kazimierz invita a sentarse en alguna de sus terrazas y disfrutar de la gastronomía local. La oferta es muy variada: desde restaurantes de cocina polaca hasta propuestas de inspiración judía, israelí e internacional. El barrio es especialmente agradable al final de la tarde, cuando sus calles adquieren un ambiente más animado. Descubre toda la oferta gastronómica de Cracovia: Planes gastronómicos en Cracovia

¿Cuánto tiempo dedicar a Kazimierz?
Lo ideal es reservar al menos medio día para conocer Kazimierz. Una posible ruta comienza en Plac Wolnica y continúa hacia las calles Józefa y Miodowa, las sinagogas y Szeroka, para terminar en Plac Nowy. Si se dispone de más tiempo, se puede ampliar el recorrido hacia Podgórze y visitar la antigua fábrica de Oskar Schindler.
Más que un lugar que visitar rápidamente, Kazimierz es un barrio para caminar, observar y descubrir poco a poco. Su combinación de patrimonio judío, historia, arquitectura, gastronomía y ambiente contemporáneo lo convierte en una de las experiencias imprescindibles de un viaje a Cracovia.