5 platos que deberías probar en Polonia
5 platos que deberías probar en Polonia
La gastronomía polaca es un festín de sabores intensos, recetas tradicionales y platos reconfortantes que reflejan siglos de historia y la influencia de Europa Central y del Este. Si visitas Polonia, hay especialidades que no solo debes probar… ¡sino repetir!
Pierogi – El símbolo nacional
Los pierogi son el corazón de la cocina polaca. Estas empanadillas hervidas (y a veces doradas en mantequilla) pueden estar rellenas de casi cualquier cosa.
Los más famosos son los pierogi ruskie, rellenos de patata y queso fresco. También son clásicos los de col y setas, carne, o incluso versiones dulces con arándanos o queso dulce. Se sirven con cebolla caramelizada, crema agria o trocitos de tocino crujiente. Son sencillos, pero absolutamente irresistibles.
Bigos – El guiso del cazador
Conocido como el “guiso del cazador”, el bigos es una mezcla profunda y aromática de chucrut, col fresca, diferentes tipos de carne y embutidos, cocinado lentamente durante horas (a veces días).
Es un plato contundente, ligeramente ácido y perfecto para el invierno. Cada familia tiene su receta, lo que lo convierte en una experiencia distinta en cada mesa.
Żurek – Sopa con carácter
El żurek es una sopa agria elaborada con harina de centeno fermentada. Se suele servir con salchicha blanca y huevo cocido, a veces dentro de un pan redondo ahuecado.
Su sabor es intenso y ligeramente ácido, algo diferente a lo que muchos paladares están acostumbrados, pero sorprendentemente rico.
Kotlet Schabowy – El clásico familiar
El kotlet schabowy es la versión polaca del escalope empanado: una chuleta de cerdo aplastada, rebozada y frita hasta quedar crujiente por fuera y jugosa por dentro.
Se acompaña normalmente de patatas y ensalada de col. Es el típico plato de domingo en los hogares polacos.
Sernik – El postre imprescindible
Para cerrar la experiencia, nada mejor que el sernik, la tarta de queso polaca elaborada con twaróg (queso fresco local). Es más densa que la cheesecake americana y menos dulce, a menudo con pasas o una base de masa crujiente.
Otros dulces que no te puedes perder:
- Pierniki – el símbolo de Toruń. Estos dulces aromáticos, elaborados con miel, jengibre y una mezcla secreta de especias, adoptan formas variadas —corazones, figuras humanas o relieves ornamentales— y desprenden un perfume inconfundible. Antiguamente, eran un obsequio reservado para grandes ocasiones y se ofrecían a ilustres visitantes, desde emperadores hasta premios Nobel y presidentes.
- Szarlotka – pastel de manzana, suele hacerse sobre una base de masa crujiente y cubrirse con crumble y azúcar glas, además de canela. Puede servirse fría, o caliente con helado de vainilla.
- Cruasanes de San Martín – son la joya dulce de Poznań. Rellenos de una deliciosa mezcla de semillas de amapola blanca, frutos secos y mazapán, y cubiertos con glaseado y nueces, se elaboran tradicionalmente para el 11 de noviembre, día de San Martín.
- Makowiec – pastel hecho con una masa con levadura enrollada con un relleno de semillas de amapola que incluye frutos secos y miel, típico de Navidad.
Una cocina que reconforta
La gastronomía polaca es abundante, cálida y profundamente ligada a la tradición. Predominan las carnes, las sopas sustanciosas, el pan artesanal y los encurtidos. Es una cocina pensada para compartir, para resistir inviernos largos y para celebrar alrededor de la mesa.
Si alguna vez viajas a Polonia, prepárate para comer bien… y salir enamorado de su cocina.