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Gastronomía

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Viajando por Polonia, no pierdas de vista su oferta gastronómica y descubre cómo es la gastronomía polaca, qué y dónde comer, y otras informaciones prácticas.

El carácter de la gastronomía polaca refleja su situación geográfica y su historia. Este país en el corazón de Europa, donde se cruzaban los caminos comerciales del norte al sur y del este al oeste del continente, iba incluyendo en sus platos nuevos productos y nuevos sabores, frutos de las influencias de la cocina europea oriental y del norte del continente. En el siglo XVI, el Rey Segismundo se casó con Bona Sforza que, al suponer que los gustos del paladar de su marido y de sus súbditos eran totalmente diferentes a los gustos italianos, trajo consigo semillas de algunas frutas y verduras, y las introdujo en la gastronomía del país, por cierto con mucho éxito y aceptación por parte de los polacos. De hecho, hasta hoy, las verduras que utilizamos para hacer caldos llevan, en polaco, el nombre de "provenientes de Italia" o "verduras italianas".

Las continuas guerras libradas contra los turcos durante los siglos siguientes tuvieron su lado positivo: a raíz de los contactos con su cultura (las guerras de antaño eran mucho más prolongadas) se fueron introduciendo en la gastronomía polaca frutos secos y especias. Además, la presencia de judíos en el país desde el siglo XII dejó huellas en el recetario polaco, dando nombre a muchos platos con el adjetivo "judío", como por ejemplo la carpa al estilo judío. En las antiguas juderías, hoy hay una amplia oferta de restaurantes con los platos propios de esta cultura gastronómica.

Los platos nacionales más típicos y tradicionales representan dos vertientes de la cultura gastronómica del país:

los pierogi ("empanadillas"), sobre todo en su variedad llamada pierogi ruskie ("empanadillas de Rus", de la franja este de Polonia en siglos pasados) era un plato humilde que se convirtió en uno de los más demandados y, por lo tanto, presente también en restaurantes de lujo. Eso sí, aquí los rellenos ya no son tan tradicionales y los chefs van introduciendo nuevos sabores e interesantes propuestas para vegetarianos y veganos. Los rusos desconocen este plato, igual que no reconocen como suyos los platos que, en España, se llaman filetes rusos o ensaladilla rusa. Curiosamente, tanto este tipo de filetes como este tipo de ensaladilla son muy típicos en Polonia. ¿Podría ser que, en España, se adoptara el adjetivo "ruso" para referirse al territorio polaco bajo la dominación rusa durante el siglo XIX y a sus platos?;

el bigos representa las tradiciones gastronómicas de la nobleza. Antaño, se organizaban las fiestas de varios días para que los invitados pudieran también salir de caza. Este plato en particular, se empezaba a preparar antes de la jornada de caza para conseguir el sabor único de varios ingredientes que lo componen. Además de carnes (incluida la carne de caza), salchichas, setas, ciruelas pasa, col y el vino tinto como condimento, no puede faltar la col fermentada (chucrut, tipo kimchi) que la gastronomía noble prestó alegremente de la gastronomía típica de los campesinos. La tradición mandaba servir este plato durante la jornada de caza o al regreso de los cazadores. Las demás comidas incluían platos más elaborados aún, principalmente aves asadas (el ganso o el pato), carnes asadas y postres elaborados. El ganso asado es el plato por excelencia servido en no pocos restaurantes del país, sobre todo en otoño y en las regiones de la franja oeste del país.

Durante el siglo XIX Polonia perdió su independencia pero, al menos, gracias a sus fuertes lazos con Francia y su cultura gastronómica, pudo introducir nuevas tendencias y productos, añadiendo a su recetario nacional nuevas y sabrosas propuestas. Es una de las razones por las que la gastronomía polaca destaca en esta parte de Europa. Según el ranking 2023 de los destinos más foodie, Polonia está en el puesto más alto en lo que a la Europa Central y del este se refiere.

Por todas estas razones, en lo gastronómico, el viaje por Polonia sorprenderá a los paladares más exigentes, abiertos a probar nuevos sabores y maridajes, en busca de matices gastronómicos de otras culturas y también los que agradecen probar recetas antiguas y productos regionales.

Las tendencias actuales también están presentes de manera muy significativa en Polonia: todo un "movimiento" fusión gastronómico que consiste en consumir productos de proximidad y, desde primavera a verano, disfrutar de ellos desayunando al aire libre en parques y jardines (Varsovia). La capital polaca es una de las ciudades más afables con los nuevos estilos de vida y su oferta gastronómica para veganos y vegetarianos la coloca en los puestos muy altos de los ranking mundiales. 

A continuación os dejamos algunas pistas para comer bien en Polonia. Si no os convencen, siempre podréis acudir a cadenas internacionales de comida rápida, que obviamente también están presentes en Polonia. Smacznego!

Horario de los restaurantes

Los locales gastronómicos y restaurantes suelen tener el horario continuo y no cierran por la tarde. Los restaurantes de ciudad permiten cenar tarde (hasta las 10.00/11.00 de la noche), mientras que los restaurantes de hotel y en las localidades más pequeñas tienen el horario más corto. En zonas de ocio y por el centro  los cafés y bares suelen servir algún que otro tentempié hasta altas horas de la noche. Zapiekanka (bocadillo caliente con los ingredientes según la fantasía de cada puesto) es uno de ellos y junto con kebabs se sirve en puestos callejeros en las zonas de ocio frecuentadas por gente joven y estudiantes universitarios. Se hizo muy popular en lo años 70 del s. pasado y ha sobrevivido a los cambios y la aparición de nuevas tendencias y estilos de vida.

Restaurantes Michelin

Hay varios, principalmente en las grandes ciudades siendo la capital que tiene la mayor oferta del país, seguida de Cracovia. Actualmente está muy de moda el restaurante de Modesto Amaro en Varsovia, calificado como "estrella emergente" por Michelin (necesario reservar con mucha antelación). En cualquier caso, cuando se viaja en un grupo grande, siempre hace falta reservar en cualquier restaurante.

Relación calidad/precio y propinas

Los platos suelen ser muy abundantes, sobre todo en restaurantes que sirven platos tradicionales, así que ¡cuidado con pedir muchos platos! Se puede proceder a la manera española: pedir algunos platos de primero para compartir y el segundo según las preferencias individuales. Teniendo esto en cuenta, junto a la presentación de los platos y el buen servicio, la relación calidad/precio es buena y hasta muy buena. Las propinas no son obligatorias, aunque siempre bienvenidas. Antes de pagar, el camarero suele preguntar si el pago se realizará en efectivo o con tarjeta. Son muy pocos los restaurantes en los que el servicio del camarero se cobra aparte, aunque cuando se trata de grupos numerosos sí se aplica, como norma general, un suplemento (su porcentajes depende del establecimiento).

Son habituales los menús de mediodía en las grandes ciudades, tanto en zonas turísticas como en zonas de oficinas. El precio del menú oscila entre 4 y 8 € por persona.

Bares de leche, una especialidad polaca

Un bar mleczny o "bar de leche" (la traducción literal no es la más afortunada) es un invento de la postguerra. Estos locales gastronómicos estaban y siguen estando subvencionados por el Estado, que aplica un impuesto muy bajo para poder ofrecer comida tradicional casera a precios muy económicos, aunque solamente en platos que no llevan carne. Estos lugares son muy populares entre estudiantes y jubilados, pero también entre ejecutivos, ya que probablemente les recuerdan los sabores de la infancia. En el menú, que se prepara a diario, predominan platos a base de harina y leche (como los pierogi, empanadillas polacas tanto dulces como saladas), de patata, las sopas, los cereales con salsas (kasza), verduras crudas o cocidas (col, lombarda, zanahorias o apio), verduras cocidas condimentadas (por ejemplo, ensalada de remolacha o zanahoria con guisantes) y las frutas de temporada durante el verano. No se sirve alcohol. La bebida tradicional es la compota de frutas, aunque también se sirven refrescos gaseosos a un precio sin subvencionar. La gente local sabe qué "bar de leche" es el mejor en cada ciudad, por eso conviene elegir uno donde se vean muchos clientes. Siempre son de autoservicio.

¿Por qué los polacos también sirven sopa para cenar?

Porque somos amantes de los platos de cuchara (¿será por el clima?) y tenemos ¡365 recetas de sopa! A los españoles les suele gustar mucho la sopa de setas y la típica sopa campesina, llamada zurek. En vez de sopa, se puede pedir algún entrante. Los más típicos son:

  • arenques con diferentes salsas
  • ahumados
  • pan con manteca y pepino fermentado
  • steak tartar de solomillo de buey con una curiosa guarnición que cada cual puede añadir a la carne al gusto; lo puedes pedir como plato principal si no comes mucho
  • manitas de cerdo en gelatina, a probar con un toque de vinagre (y un chupito de vodka)

Una vez servidos los entrantes y/o la sopa, encontramos un gran abanico de posibilidades para los más exigentes, con platos de carne de ave y de caza servidos casi siempre con guarnición de verduras. En lo que se refiere a pescados, en la mesa polaca predominan los de aguas dulces, que, con excepción de la trucha, no suelen convencer mucho al paladar español, por lo que sugerimos pedir pescados de mar.

Los postres dependen mucho de la temporada: en verano se suele servir directamente fruta fresca, mientras que en las demás estaciones del año predominan los pasteles, espectaculares tartas o postres con fruta de temporada (por ejemplo, manzana frita rebozada en masa con levadura natural o frambuesas al horno cubiertas de crema tipo brulé o pierogi rellenos de fresas o arándanos). Las raciones, una vez más, son abundantes, pero merece la pena probar estos postres tan bien elaborados y finos que conservan y hacen perdurar las mejores tradiciones centroeuropeas.

Durante periodos de las principales fiestas (Navidad, el Carnaval, Jueves Lardero, Pascua) se sirven platos que no pueden faltar en la mesa. Algunas de estas recetas las compartimos en este artículo.

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